Cactus y agaves frente a una playa soleada
En algún lugar de una costa cálida, las chumberas llenan el primer término con sus palas cubiertas de espinas finas. Detrás, una barandilla de madera gastada corre entre pilares blancos con macetas de agaves, y más allá una ancha franja de arena dorada baja hasta el mar. Las olas rompen en una línea blanca y el horizonte se deshace en la bruma.